Mercado de carbono
Add This Page Share This Page Enviar por Correo Imprimir esta Página

Reforesta
Necesidad de nuevos mecanismos para enfrentar la deforestación
Nombre del país: Mexico
Autor: Tracy Johns

Links Relacionados

Información del taller

Tracy Johns de Joanneum Research habla con Mercados Ambientales sobre porqué se requieren nuevos esfuerzos para incluir la deforestación evitada en el mercado de carbono en continua evolución.

Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial, requiere poner atención a todas las fuentes de emisiones.  Este principio está incorporado tanto en el mandato de la Conferencia Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), como en el Protocolo de Kyoto.  Mientras el uso de combustibles fósiles es la fuente que encabeza las emisiones mundiales, la deforestación es la fuente primaria de las emisiones de varios países en vías de desarrollo, generalmente empequeñeciendo las emisiones nacionales del sector energético y transporte. Las emisiones provenientes de la deforestación componen entre el 20 y 25% del total de las emisiones antropogénicas. Ignorar esta importante fuente, sólo limita el potencial de la reducción de emisiones a nivel mundial, e inhibe la participación de países en vías de desarrollo en el esfuerzo internacional por evitar interferencia antropogénica dañina con el sistema del clima.

Actualmente, sólo países desarrollados han aceptado metas en la reducción de emisiones, pero bajo el Mecanismo de Desarrollo Limpio, estos países pueden alcanzar una parte de sus compromisos de reducción de emisiones invirtiendo en actividades de reducción de emisiones en países en vías de desarrollo. Hasta ahora, la reducción de emisiones provenientes de la deforestación evitada, ha sido excluida de la lista de actividades elegibles. Así, los países en vías de desarrollo no pueden recibir ningún apoyo financiero para enfrentar la deforestación a través del Protocolo de Kyoto.

En Noviembre de 2005, en la última reunión de las Partes de la Convención de Cambio Climático en Montreal, los gobiernos de Papua Nueva Guinea y Costa Rica, apoyados por varios países en vías de desarrollo, presentaron una propuesta para que se considere la reducción de emisiones de la deforestación en países en vías de desarrollo bajo la CMNUCC. Las Partes acordaron un proceso de dos años para la evaluación de este asunto, comenzando con negociaciones del Cuerpo Subsidiario para la Asesoría Científica y Tecnológica (SBSTA por sus siglas en inglés), que proporciona recomendaciones a las Partes de la Convención. El Cuerpo Subsidiario para la Asesoría Científica y Tecnológica se reunió en Bonn a mediados de Mayo, donde se discutió brevemente el asunto y se acordó la realizción de un taller oficial en la materia que tendrá lugar en Roma el 31 de Agosto.

Más allá de la Semántica

Antes de la reunión en Bonn, cerca de 70 expertos de las delegaciones de los países, organizaciones no gubernamentales, organizaciones intergubernamentales e instituciones de investigación se reunieron en un taller en Bad Blumau, Austria.  Este taller, organizado por Joanneum Research, proporcionó un foro oportuno para el intercambio de ideas y una evaluación de los acercamientos metodológicos y de las políticas utilizadas para reducir las emisiones provenientes de la deforestación.  Los participantes del taller discutieron los detonadores y medidas preventivas para contrarrestar la deforestación, cuestiones científicas y metodológicas relacionadas y la implementación de mecanismos nacionales e internacionales para reducir las emisiones por deforestación en países en vías de desarrollo.  Se destacaron varias recomendaciones y puntos centrales, comenzando con el  alcance de términos como el de “deforestación” en el contexto de la reducción de emisiones.

Enfocándonos exclusivamente a la deforestación, definida estrechamente como la transición de bosque a tierras de no bosque, se omiten muchas actividades que causan emisiones de los bosques. Por ejemplo, la degradación de los bosques, donde no hay un cambio en la clasificación de la tierra, pero se emiten emisiones potencialmente altas debido a la alteración del bosque y de los cultivos, no está contemplada bajo esta definición.  La degradación del bosque debido a actividades como la tala selectiva u otros disturbios antropogénicos, también debería de ser considerada y los mecanismos para enfrentarla deberían, idealmente, reflejar una inclusión continua, comenzando solamente con la cobertura de reducción de emisiones de la deforestación (por ejemplo de bosque a no bosque), a la inclusión de reservas degradadas de carbono en los bosques, a sistemas de manejo integral y comprensivo del bosque y, finalmente, que cubra emisiones de todo tipo de uso de suelo y cambio de uso de suelo.  Un acercamiento continuo debería enfocarse a las emisiones en lugar de en cuestiones de definición.

Actividades reguladas contra actividades no reguladas

A fin de enfrentar efectivamente tanto la deforestación como la degradación, resulta esencial un entendimiento comprensivo de los detonadores relevantes a nivel local.  Para ambos procesos es útil distinguir entre actividades “reguladas” (como las concesiones de tala) y “no reguladas” (como la tala ilegal).  La regulación, los cambios de uso de suelo y la escala industrial, son parte normal del proceso de desarrollo y es posible que no puedan evitarse en todos los casos.  La deforestación causada por la industria es generalmente en mayor escala que la degradación forestal, por lo que puede ser relacionar la reducción de estas actividades a la visión, basada en proyectos, del MDL a nivel internacional.

En comparación, la degradación generalmente tiende a ser detonada por un largo número de pequeñas causas y está frecuentemente relacionada a la subsistencia y a las necesidades de los hogares.  El empoderamiento de las comunidades locales, el establecimiento de acuerdos claros y seguros de la propiedad de la tierra y la inclusión de los interesados en la planeación e implementación son medidas potenciales para enfrentar la degradación.  Esto sugiere, que se requieren una serie de medidas compensatorias a escala nacional, para que sea verdaderamente viable detener la degradación.

Las cuestiones metodológicas relacionadas a reducir las emisiones de la deforestación, dependerán en si se enfrenta la problemática de la deforestación desde el marco de la CMNUCC o desde otro sistema de intercambio de emisiones no especificado.  El concepto de una tendencia histórica o un periodo de base es crítico.  Sin embargo, un solo año puede no ser una opción viable ya que los niveles de deforestación varían de año en año.  Un periodo base de quizás 5 a 10 años (dependiendo de la información disponible y de las tendencias) podría hacer frente a esta variabilidad.  Una tendencia o proyección nacional, elimina efectivamente el potencial del desplazamiento de la deforestación dentro del mismo país, de una región monitoreada a una región menos monitoreada o no monitoreada – conocida como “fuga”-.  Sin embargo el potencial de que ocurra una fuga fuera de las fronteras nacionales existiría aún.  La fuga a nivel internacional es potencialmente alta para algunos detonadores de la deforestación y algunas regiones (por ejemplo, la tala para comerciar la madera o la cría de ganado para carne).  La fuga internacional no se abordado explícitamente en las reglas para los países desarrollados del Protocolo de Kyoto, por lo tanto, abordarlo para los países en vías de desarrollo, solamente sería una desventaja para estos países si la participación fuera a través de mecanismos de mercado relacionados al Protocolo de Kyoto o mecanismos de intercambio similares.

El trabajo que queda por delante

Para acelerar la evaluación de la reducción de emisiones por deforestación, deberían realizarse programas piloto en varias regiones, que representen los principales detonadores de la deforestación (como la tala en el sudeste Asiático, el cultivo de ganado y la expansión del cultivo de la soya en Brasil, madera para combustión y  la demanda de carbón vegetal en África) y los principales atributos ecológicos (por ejemplo, bosques húmedos y secos).

Un principio básico para cualquier mecanismo internacional, es que la participación debería de ser voluntaria y que el nivel y los medios de la participación deberían de ser flexibles.  Adicionalmente, el mecanismo debería de promover los principios de equidad y desarrollo sustentable.  Un acercamiento voluntario, flexible y “paso a paso” probablemente ofrece el mejor potencial para el consenso y una amplia participación.  Un acercamiento de este tipo, debería incluir una serie de opciones que permitan acceder a niveles más altos de participación, beneficios climáticos, recompensas potenciales y a las exigencias de la regulación. Los países en vías de desarrollo podrían escoger la opción que mejor represente su capacidad para participar.  Idealmente, la participación en una de las opciones, debería, inherentemente, construir capacidades para el siguiente nivel de participación y mejorar la habilidad del participante para evaluar, monitorear y alcanzar las reducciones de emisiones de GEI.

Por ejemplo, países con limitada o ninguna capacidad para conducir un inventario de la tierra forestal e identificar las áreas de la tierra que están siendo deforestadas, podría participar mediante un mecanismo que construya la capacidad para desarrollar el inventario, incluyendo las instituciones necesarias y los programas de monitoreo para mantener dicho inventario.  Aquellos países con cierta capacidad para evaluar la deforestación, podrían comenzar con programas de reducción de emisiones a nivel proyecto, destinados a enfrentar la deforestación/degradación de regiones prioritarias.  El nivel más alto podría ser un programa cuantificable para limitar las emisiones a nivel nacional o sub-nacional incluyendo, por ejemplo, emisiones históricas, tendencias, proyecciones y la ganancia de créditos basados en el mercado para la reducción de emisiones por debajo de una cantidad establecida.

Aún cuando existen varias alternativas para financiar la reducción de emisiones de la deforestación en países en vías de desarrollo, la escala potencial del mercado de carbono lo hace una fuente de financiamiento muy prometedora para mecanismos internacionales.  Otras fuentes de financiamiento como la Oficina de Asistencia para el Desarrollo (ODA en inglés), o un fondo específico serían importantes en el contexto de un acercamiento “paso a paso”, para el apoyo necesario en los niveles de construcción de capacidades de la participación. El uso de un mecanismo basado en el éxito para la distribución del financiamiento de no-mercado, en contraposición a los medios tradicionales de la asistencia de la Oficina de Asistencia para el Desarrollo, puede proveer mejores resultados.  Por ejemplo, un países que escoja participar en el nivel de desarrollo de capacidades para realizar un inventario puede recibir algún financiamiento por anticipado de otros fondos una vez que se mejoran apropiadamente las capacidades. Esto proporciona un incentivo para los países, que puede estar ausente en acercamientos más tradicionales.

Adicionalmente, en un acercamiento de mercado, el financiamiento está basado en los compromisos de reducción de emisiones de países desarrollados. Serán necesarios compromisos más serios de los países desarrollados para reducir las emisiones, a fin de crear la demanda de los créditos de actividades como las emisiones reducidas por evitar la deforestación.  Sin embargo, el éxito de un acercamiento de mercado, depende de una participación continua y creciente de los países desarrollados tras el primer periodo de compromisos bajo el Protocolo de Kyoto.  A pesar de que hay retos significativos en el uso de un acercamiento de mercado, como la inestabilidad de los precios del mercado y la necesidad de financiamiento paralelo/adicional para cubrir los costos de oportunidad de la tierra y otros costos iniciales de establecimiento, la cantidad del financiamiento potencial es mucho mayor que con alternativas de no mercado.

Estas conclusiones se basan en las contribuciones de los participantes del taller, pero no significan necesariamente una posición unificada en todos los asuntos por parte de todos los participantes.  Los organizadores desean agradecer a los patrocinadores del taller: Union of Concerned Scientists, Center for International Forestry Research, INSEA y al Global Carbon Project.  


Puedes contactar a Tracy Johns en Tracy.Johns@joanneum.at.