La era de los fondos verdes
Nombre del país: Mexico
Autor: Claudia Lechuga Perezanta
Titulo del Autor: Editora de Mercados Ambientales
El lanzamiento del Fondo Mexicano de Carbono ha generado grandes expectativas. Mercados Ambientales gira los reflectores al nacimiento del primer fondo de carbono en México y analiza esta nueva iniciativa.
A finales del año pasado, surgió el Fondo Mexicano de Carbono, FOMECAR, con la finalidad de promover proyectos mexicanos ante el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) en el marco del Protocolo de Kyoto.
La iniciativa se detona a partir del interés de SEMARNAT y BANCOMEXT de dar a conocer en México el potencial de los proyectos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).
“El interés de BANCOMEXT y SEMARNAT es incentivar el desarrollo de un mercado mexicano de proyectos MDL. En Argentina, Chile y España existen ya fondos que tratan de aprovechar la coyuntura para formar un bloque de proyectos”, nos comenta Sandra Guerrero, Subgerente de Financiamiento Corporativo de BANCOMEXT.
La idea es que a través del FOMECAR se agrupen los proyectos MDL para fortalecer la capacidad de negociación de las empresas mexicanas al momento de comercializar los bonos en los mercados extranjeros.
FOMECAR 1 y 2
Dada la complejidad técnica y financiera del desarrollo de proyectos MDL, el FOMECAR busca identificar proyectos viables y apoyar el desarrollo de los mismos en la elaboración de documentos de línea base, anteproyectos y documentos donde se plasme el desarrollo de la metodología del MDL.
Una de las principales dificultades que enfrentan los interesados en desarrollar proyectos MDL son los altos costos de desarrollo del proyecto. El FOMECAR 1 es un fideicomiso, integrado por el Centro Mario Molina y BANCOMEXT cuya finalidad es apoyar a las empresas o instituciones financiando el desarrollo del Documento del Proyecto (PDD) así como contribuir con los gastos relacionados al registro del PDD ante la Junta Ejecutiva del MDL.
“El FOMECAR 1 ya está constituido y ya entró el primer capital semilla”, nos comenta Sergio Forte, Director General Adjunto de Promoción de Negocios de BANCOMEXT. “En estos momentos estamos buscando recabar la mayor cantidad de fondos. Hay intereses de participar por parte del KFW de Alemania, existe la posibilidad de aportar pequeñas cantidades de recursos para apoyar la difusión del Fondo”
Actualmente se está trabajando en el desarrollo de las reglas de operación para definir los beneficiarios del fondo, qué tipos de proyectos son elegibles y qué fase del proyecto MDL se financia (PIN, PDD, etc). Las reglas se están consensuando con la SEMARNAT y con el Centro Mario Molina, “quizá habrá que circunscribirlo a ciertas ramas de la actividad económica, al menos en principio para filtrar los proyectos técnicamente viables”, añade Sergio. Se espera que las reglas de operación estén listas para su publicación a principios de 2007.
Por su parte, el FOMECAR 2 está todavía en proceso de desarrollo. La idea es que funja como mecanismo de captación de recursos para invertir en proyectos de desarrollo limpio. “El FOMECAR 2, será como un fondo para inversionistas sofisticados que conozcan muy bien los riesgos del mercado así como el funcionamiento del MDL. Se pueden obtener tasas de rendimiento muy altas pero los riesgos son también enormes”, sostiene Sergio.
El capital de riesgo se invertirá en proyectos que por su naturaleza sean muy difíciles de financiar con deuda bancaria. “Ya hay capital de este tipo en el mercado, proveniente de fondos de carbono como el fondo español, holandés o japonés. Los inversionistas llegan a negociar con empresarios mexicanos en términos desiguales, ya que nuestros empresarios apenas van adquiriendo experiencia en el tema”, concluye.
Paralelamente al FOMECAR, el área de Promoción de Crédito de BANCOMEXT de la que Sergio es titular, será la encargada de analizar aquellos proyectos que puedan ser financiados vía crédito como los proyectos hidroeléctricos.
Kyoto en el 2012
Los riesgos inherentes al desarrollo de los proyectos MDL son significativos. Partiendo desde que el proyecto pueda realmente ejecutarse y alcance los resultados esperados tras un arduo trabajo de desarrollo y planeación, hasta que Naciones Unidas apruebe la metodología específica para el proyecto en cuestión.
Aunado a esto, se encuentra la incertidumbre de Kyoto en el 2012. El FOMECAR se enfrenta a este panorama como lo están haciendo los demás fondos en el mundo. Es decir, “en estos momentos existe un mercado, los precios que se están pagando actualmente son en base a este mercado. Cuando esta situación cambie, las decisiones ya vendrán en su momento por parte de los inversionistas”, sostiene Sergio.
La mayoría de los fondos están apostando a un post-Kyoto. Inclusive, continúan apareciendo nuevos fondos como el Fondo de Carbono de Brasil, impulsado por el Banco Brasileño de Desarrollo (BNDES). Su intención, al igual que la del resto, es invertir en el desarrollo de proyectos brasileños y negociar la venta de reducciones certificadas de emisiones (RCE´s) en el mercado internacional.
A decir por este continuo y creciente surgimiento de fondos de carbono, la apuesta hasta el momento es que Kyoto siga. Quizás, inclusive una fase post Kyoto incluya ya a Estados Unidos y su nada despreciable demanda de reducciones de carbono.
Mientras tanto, crucemos los dedos esperando que el FOMECAR realmente logre detonar una oferta sustancial de proyectos mexicanos de MDL y despierte a nuestro país del aletargamiento en el que ha estado, mientras otros países como Argentina, Colombia, Brasil y Chile han atraído considerables inversiones de proyectos MDL.
Esperemos que en el mediano plazo se promueva también un fondo de carbono para el mercado voluntario, alterno a Kyoto, para los poseedores de recursos naturales que generalmente subsisten en condiciones de marginación, para quienes pensar en el MDL es económica y técnicamente inviable.
Claudia Lechuga. Puedes contactarla en clechuga@mercadosambientales.org